miércoles, 6 de septiembre de 2023

El hombre del Paleolítico

La historia de la especie humana se presenta desde hace 3,000,000 de años. Este período se hace posible gracias a la capacidad del hombre de desarrollar facultades físicas y del cerebro, propias del ser humano: la capacidad de mantenerse erguido, lo que liberó las manos y favoreció el crecimiento del cerebro; la capacidad de fabricar herramientas que van a diferenciar al ser humano del mono desnudo. En este contexto se desarrolla el Paleolítico.

Los grupos humanos cazaban, pescaban y recolectaban, al extraer de la naturaleza los alimentos básicos para su supervivencia, según sus necesidades. La familia, también llamadas “microbandas” servía para moverse de lugar a donde había alimento. Hasta ahora serán nómadas, es decir, se caracterizaban por que se movían de lugar, a donde podían encontrar alimento.

El hombre paleolítico nunca fue por sí mismo hacia la proliferación de los animales y plantas que consumía. Se pensaba que estaba más allá del control del hombre, que era obra del azar. Sólo se podían adquirir lo que la naturaleza les dotaba: abundancia y escasez eran fenómenos espontáneos.

El Paleolítico se caracterizó por ser un período largo de latencia. Se fecha desde los 2,500,000 a.C. hasta los 8,000 a.C.

África presentaba herramientas hechas de guijarro hace 2,000,000 de años.


Referencias

Cauvin, Jaques (2007). El nacimiento de los dioses y el origen de la cultura, Cambridge: Cambridge University Press.

Blog de Miguel Angel Suárez Umpiérrez. Sociales. Tema 1 “La Prehistoria”. Disponible en: https://www3.gobiernodecanarias.org/medusa/ecoblog/msuaump/sociales-2o-eso/tema-7-la-prehistoria/#:~:text=Paleol%C3%ADtico%20(piedra%20antigua)%3A%20Se,estado%20natural%2C%20posteriormente%20la%20tallaban

martes, 5 de septiembre de 2023

La producción en la revolución Neolítica

La sequía duró más de 1,000 años, debido al período glaciar que se dio por la Era de Hielo que hubo previamente. Sin embargo, salieron los primeros agricultores. Crearon su propia tierra en miniatura y controlada. Cavaron el suelo, sacaron su comida almacenada y la sacrificaron para hacer frente al futuro. Este simple hecho fue el inicio de una nueva forma de vida que transformaría la faz de la tierra: se convirtieron en los primeros campesinos del mundo.

Después de 1,000 años, la tierra se humedeció y se puso ideal para la agricultura. Se inventó para entonces un nuevo estilo de vida. Los nuevos agricultores, plantaron plantas venidas de otros lados, y así tuvieron variedad de cultivos, por ejemplo, trigo y cebada. De esta manera, fue cómo construyeron una población. Los nuevos agricultores construyeron la morfología del grano: su forma, tamaño y estructura. Con el tiempo, facilitaron la cosecha. La morfología del grano hace la diferencia entre el trigo salvaje y el trigo domesticado: el trigo salvaje cuando está maduro, suelta el grano; el trigo domesticado, a diferencia del trigo salvaje, espera el grano a que el agricultor agarre el grano. Los cereales a lo largo de muchos años, se volvieron más productivos. Así fue que se volvieron sociedades más productivas, los pobladores se enrolaron en una vida mucho menos libre, mucho más productiva sí, pero a costa de su libertad. El almacenamiento se volvió una gran empresa, así, se construyeron graneros especializados. Esta nueva forma de vida trajo costes, así, arqueólogos encontraron huesos de rodilla deformados, por el trabajo excesivo de estas nuevas poblaciones encargadas de la revolución neolítica dada por la agricultura.

A su vez, se fabricaron herramientas que dejarían atrás la artesanía en el tratamiento del grano. Se fabricaron herramientas especializadas, para el tratamiento del grano en altos volúmenes.

La caza se volvió escasa. Conseguir la suficiente carne era un problema, por lo que construyeron su propia versión del arco y flecha: cada flecha era difícil de hacer.

Tenían casas de piedra para una sola familia y una lumbre construida para una sola familia. Vivían en una pequeña comunidad.

El cambio más profundo causado por la agricultura son los niños: una familia podía ahora alimentar muchos niños, después de todo, muchas manos hacen mucho más ligero el trabajo. Con el cuidado de los niños, ahora se podían cuidar a varias generaciones para salvaguardar el bagaje de su sabiduría. El conocimiento sería un nueva característica de estas poblaciones.

El problema es que los granjeros vivían ya en una rutina.

Inevitablemente los pueblos crecen: más gente equivale a más agricultura, y más agricultura equivale a más gente.

Los humanos inevitablemente sobrepoblaron la tierra: las poblaciones se hicieron más grandes. Fue un reto inmenso, la gente tuvo que organizarse. Ahora necesitaban líderes: habían circunstancias particulares biológicas perfectas para que se diera el fenómeno del líder, eran demasiados pobladores, ahora se podían replicar discursos por sobre la gente y entre ella, el fenómeno del discurso (Foucault, 2005) era posible ahora, y quien mejor que el líder para poder distribuir y difundir el discurso. Aquí surge un jefe, o un chamán.

Se dieron las circunstancias perfectas para el surgimiento de las instituciones sociales, debido al volumen de la población.

Referencias

[Documental acerca de la Revolución neolítica y la agricultura]. Disponible en: deynes82 (2012) Revolución Neolítica - Agricultura: https://www.youtube.com/watch?v=IHJF6TXC_h4

Foucault, Michel (2005). El orden del discurso, Buenos Aires: Tusquets.

domingo, 7 de agosto de 2022

Acción social según Weber

 Se orienta por las acciones de otros.

La conducta íntima es acción social sólo cuando está orientada por las acciones de otros. Ejemplo, la conducta religiosa no es acción social cuando es meramente solitaria como un rezo solitario.


La acción social puede ser:


1) Racional con arreglo a fines: determinada por expectativas en el comportamiento tanto de objetos del mundo exterior como de otros hombres, utilizando esas expectativas como “condiciones” o “medios” para el logro de fines propios racionalmente sopesados o perseguidos.


2) Racional con arreglo a valores: determinada por la creencia consciente en el valor -ético, estético, religioso o de cualquiera otra forma como se le interprete- propio y absoluto de una determinada conducta, sin relación alguna con el resultado, o sea puramente en méritos de ese valor.


3) Afectiva, especialmente emotiva, determinada por afectos y estados sentimentales actuales


4) Tradicional: determinada por una costumbre arraigada.




Referencias


Weber, Max (1964). Economía y sociedad. Esbozos de una sociología comprensiva, México: Fondo de cultura económica

Construcción social-onírica de la realidad.

Hipótesis:

En los sueños se realiza la mitología azteca que narra la configuración del mundo, por ejemplo, los aztecas y los sacrificios humanos hechos por los dioses y los dioses comiéndoselos en persona.
La literatura azteca tiene narraciones históricas que narran su cultura, sus vivencias, su experiencia. Los sueños tienen una experiencia sensible tal, que se asemejan a la realidad, es decir, los sueños tienen continuidad temporal: el sueño del día siguiente continúa al del día anterior. Se trata de sueños que construyen mundo. El mundo de los sueños se constituyen como un mundo de la vida cotidiana.

Al construir realidad dentro del mundo onírico de los sujetos, su construcción onírica empieza a expandirse al mundo consciente. Los personajes de sus sueños, entre ellos sus dioses, piden a los sujetos edificarles ciudades, monumentos, objetos específicos, porque van a llegar al sueño de nuevo los sujetos, y los personajes y los dioses los van a castigar dentro de los sueños. Los sujetos deciden obedecer a sus sueños, y comienzan a edificar de manera consciente un asilo psicótico de dioses carnívoros que cabían en los sueños. 

Estética y estatus: los Múrsi.

 Luis Enrique Peñuelas Carrillo

haguen1386@hotmail.com
Escuela Virtual de Ciencias Sociales

Existe un práctica estética en los Múrsi, pueblo ubicado en Etiopía, en el río Omo. Se trata de la colocación de un plato de barro de alrededor de 15 centímetros, en el labio, a través de una práctica que realizan desde pequeños. La práctica la realizan las mujeres, es decir, la práctica estética es exclusiva de las mujeres. La práctica consiste en abrir el labio inferior, y colocar en esa abertura un plato de barro, que va a ir adaptando la forma del labio, al plato de barro; se colocarán primero trozos de madera pequeños, después más grandes, y posteriormente se colocará el plato de barro. Para colocar el plato de barro, se quitan dos dientes incisivos. La práctica estética tiene consecuencias corporales. Del tamaño del plato depende el estatus de la mujer, es decir, mientras más grande el plato, más bella se considera la mujer, lo que trae consecuencias en el poder de la mujer, ya que le darán una dote mayor. Esto hace que la práctica de abertura del barro sea una práctica estética muy pedida. El plato se coloca en el labio desde los 10 años, y con el tiempo, se coloca un plato más grande.  Dependerá de la resistencia de la mujer, el tamaño del plato. Así, se decidirán los estatus en las mujeres, a través de una práctica estética que decide la belleza.




estética: prácticas corporales de belleza

El bien y el mal: lo propio y lo ajeno

 Luis Enrique Peñuelas Carrillo

haguen1386@hotmail.com
Escuela Virtual de Ciencias Sociales


La división de lo propio (conocido) y lo ajeno (desconocido),  ha sido la forma cómo los seres humanos han construido la cultura.

El hecho de que lo propio se vea rebasado por lo ajeno en la vida de las personas, hace caer en cuenta que hay algo que se sale de la norma, de una situación normal, ordinaria: la vida cotidiana, pierde su lógica. Aquello que hace que la vida cotidiana pierda su lógica, es el mal.

El mal aparece en los mitos, como una potencia, cuyas raíces se encuentran en un caos primordial. Al referirse cómo primordial, se refiere que está hecha desde la fundación de la cultura. Así, bien y mal fundan la cultura: lo que es de dentro de la cultura y es normal, cotidiano, y lo que es de afuera y es a-normal. El bien fundante por excelencia, es lo sagrado, el cual instituye el orden primordial. Lo sagrado y el bien se emparentan.

Ambos, bien y mal aparecen en los mitos, cómo una potencia cuyas raíces se encuentra en el poder de toma de consciencia de los actores sociales. Se trata de un reconocimiento mítico que enseñará a los seres humanos que hay dos lados: un adentro bueno, y un afuera malo, y que se tiene que decidir por uno de ellos.


Referencias:

Gabriel Ignacio Verduzco Argüelles María Eugenia Flores Treviño (2018). "Lo propio y lo ajeno en narraciones sobre brujería del noreste de México", programa EDICE Documento de trabajo.

Lotman, Iuri (1998). La semiosfera. Semiótica de la cultura y el texto, Madrid: Edición de Desiderio Navarro.